Infecciones en la columna vertebral: qué son, síntomas y su tratamiento

Última actualización: 14 de septiembre, 2026

Las infecciones en la columna vertebral aparecen cuando un microorganismo, como una bacteria, se aloja en la columna vertebral. Estas patologías pueden afectar notablemente la calidad de vida del paciente, por lo que identificar los síntomas y llevar a cabo un diagnóstico adecuado permite plantear un tratamiento eficaz. En este artículo detallamos toda la información de interés sobre esta afección de principio a fin.

¿Qué es una infección en la columna vertebral?

Una infección en la columna vertebral es una patología que aparece cuando un microorganismo, como una bacteria, parásito u hongo se instala en la columna vertebral del paciente. Esta afección es relativamente común en niños, especialmente en la zona de los discos intervertebrales. Sin embargo, también producirse por otros motivos, como por accidentes durante una intervención quirúrgica, como detallamos más adelante.

Dependiendo de las causas y de la zona de la columna afectada, encontramos diferentes tipos de infecciones. En este sentido, durante la fase diagnóstica es importante detectar el tipo en cuestión, de forma que se aplique el tratamiento más eficaz.

Tipos de infecciones en la columna vertebral

  • Espondilitis infecciosa: es la infección de una o más vértebras, habitualmente a causa de una bacteria, que provoca la inflamación y la destrucción del tejido óseo de las vértebras.
  • Discitis infecciosa: esta infección es idéntica a la anterior, si bien solo afecta a los discos intervertebrales.
  • Empiema epidural o subdural: es la acumulación de materiales purulentos (que provocan pus) por una infección en la zona que protege la médula. Si la infección se produce sobre esta protección sería epidural y, si es por debajo, subdural.
  • Espondilodiscitis: esta infección afecta al disco intervertebral y a las zonas adyacentes. Es la más común.
bacteria que provoca infecciones en la columna vertebral

Causas de las infecciones en la columna vertebral

Las causas más habituales de las infecciones en la columna vertebral son la entrada de microorganismos que pasan al torrente sanguíneo, también conocido en términos médicos como “vía hematógena”. La forma en la que pasan son a través de traumatismos, cortes y heridas accidentales; además, la zona afectada no tiene por qué ser la propia columna, ya que estas bacterias u hongos pueden navegar por el torrente sanguíneo hasta alojarse en la columna.

La otra causa posible de una infección de la columna vertebral es a través de pinchazos o cirugías. Si bien esto es poco común, ya que los avances en los protocolos médicos han avanzado notablemente durante las últimas décadas, haciendo muy improbable que esto suceda.

Síntomas de la infección en la columna vertebral

Los síntomas de las infecciones vertebrales se manifiestan a través de:

  • Dolor en la espalda (habitualmente en la región lumbar)
  • Malestar general
  • Fiebre
  • Dolor que empeora por la noche y con los cambios de posición
  • Irradiación del dolor al tórax y/o abdomen

Por otro lado, es posible que la infección afecte a espacios cervicales, causando disfagia y/o tortícolis. Asimismo, puede aparecer una disminución de la sensibilidad localizada, adormecimiento y calambres. Esto habitualmente sucede cuando el paciente tiene algún déficit neurológico.

Tratamiento de la infección en la columna

El tratamiento de una infección de columna pasa en primer lugar por un diagnóstico preciso, que busca determinar si se trata efectivamente de esta patología y, en caso afirmativo, conocer el tipo de bacteria, hongo o microorganismo que ha provocado esta patología.

Si no se conoce el tipo de microorganismo, el tratamiento suele aplicar un antibiótico de amplio espectro. Por el contrario, si se conoce qué bacteria está afectando a la columna del paciente, se suele aplicar un antibiótico dirigido a “atacar” directamente a esta bacteria. En paralelo, es habitual que se apliquen antiinflamatorios para aliviar el dolor y los síntomas que afectan al día a día del paciente.

La cirugía ante una infección en la columna suele recomendarse cuando:

  • Existe destrucción ósea: si la infección ha afectado a la columna hasta tal punto que se ha desestabilizado la estructura, suele ser recomendable hacer una cirugía de estabilización para corregir este problema.
  • Compresión ósea: cuando hay una compresión vertebral, se lleva a cabo una intervención para aliviar la presión de los nervios, aliviando el dolor y otros síntomas derivados.

“La terapia de presión negativa como alternativa es eficaz para el tratamiento de las infecciones post quirúrgicas profundas de la columna vertebral, utilizándose en promedio de 1 a 4 semanas.”(1)

Pérez, A. A., Romero, G. P. M., & Avila, J. M. J. (2013).

Cómo se diagnostica una infección en la columna vertebral

Los pasos a seguir para diagnosticar una infección en la columna vertebral:

  1. Llevar a cabo un análisis de sangre
  2. Examen físico y exploración de la herida
  3. Planificar pruebas de imagen (TAC, radiografía y/o resonancia magnética)
  4. Hacer una toma de biopsia

No en todos los casos es necesario llevar a cabo una biopsia. Cuando existe cualquier duda, esta prueba, al igual que las gammagrafías, son de especial ayuda al personal médico para diagnosticar de forma precisa la infección e, idealmente, el tipo de bacteria que está afectando a la columna vertebral.

“La resonancia magnética es una herramienta útil en la detección de hallazgos precoces de la infección espinal, incluso en ausencia de alteraciones analíticas. Los hallazgos permiten distinguir de manera fiable entre espondilodiscitis piógena, espondilodiscitis tuberculosa, artritis facetaria infecciosa, absceso epidural y demás diagnósticos diferenciales no infecciosos.”(2)

Hernández, J. C. G., García, J. F., Merchán, D. C. R., Cárdenas, E. G., De Iruarrizaga Gana, M., & Martín, D. A. N. (2022, 26 mayo)
Infección en la columna vertebral

Preguntas frecuentes sobre las infecciones en la columna vertebral

¿Cómo se detecta una infección en la columna?

Las infecciones en la columna se detectan mediante análisis de sangre, un examen físico y las pruebas de imagen, como el TAC, la radiografía y la resonancia magnética. En algunos casos, las biopsias y gammagrafías son de ayuda a los médicos para realizar un diagnóstico preciso.

¿Qué tipo de bacteria se aloja en la columna vertebral?

Las bacterias más habituales son las siguientes:

  • Staphylocucus aureus: es la más común (más de un 50% de los casos) y provoca abscesos que causan infecciones realmente agresivas.
  • Escherichia coli: aparece tras infecciones pélvicas y urinarias.
  • Mycobacterium tuberculosis: provocan la tuberculosis vertebral, también llamada “Mal de Pott”.

Entre el resto de bacterias que se alojan en la columna vertebral encontramos variantes de estas tres, como el Streptocuccus o la Pseudomonas aeruginosa.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

Algunos de los factores de riesgo de las infecciones de columna vertebral son el alcoholismo, la edad avanzada, la obesidad, la inmunodepresión o inmunomodulación, la desnutrición, los traumatismos penetrantes y las cirugías previas.

Fuentes bibliográficas

1. Pérez, A. A., Romero, G. P. M., & Avila, J. M. J. (2013). Terapia de presión negativa como alternativa en el manejo de la infección en cirugía de columna. Coluna/Columna, 12(4), 330-333. https://doi.org/10.1590/s1808-18512013000400015

2. Hernández, J. C. G., García, J. F., Merchán, D. C. R., Cárdenas, E. G., De Iruarrizaga Gana, M., & Martín, D. A. N. (2022, 26 mayo). Infecciones de la columna y canal raquídeo: una revisión de los hallazgos de RM. https://piper.seram.es/piper/article/view/9231

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