Dolor de espalda: Qué lo causa y cómo curarlo

Mujer con dolor de espalda en articulo sobre como curarlo tratamiento y sintomas

El dolor de espalda es una de las aflicciones más comunes del siglo XXI. En este sentido, es una de las causas más comunes de ausentismo laboral en las personas menores de 45 años y se calcula que un 80% de la población padecerá este tipo de dolencia a lo largo de su vida. Si estás en este artículo, probablemente padezcas de dolor de espalda. Por ello, aquí te explicaremos qué causa el dolor de espalda, qué sintomatología tiene, cómo prevenirlo y cómo curarlo. Además, te resolveremos las preguntas más frecuentes relativas a esta dolencia.

De igual manera, este artículo es meramente informativo, por lo que nunca sustituirá al diagnóstico y criterio de un médico. Cada caso es un mundo, así que no dudes en consultar a un profesional.

Dibujo de una persona que sufre dolor de espalda tocando la zona lumbar
El dolor de espalda es uno de los más comunes en el siglo XXI, pues se calcula que es sufrido por un 80% de la población a lo largo de su vida. (Imagen: Pixabay 1944329 / Madartz Graphics)

¿Qué causa el dolor de espalda?

A día de hoy casi cualquier actividad cotidiana puede producir un dolor lumbar. El trabajo, la vida sedentaria, la postura a la hora de estudiar e, incluso, unos malos hábitos alimenticios pueden llevar en conjunto a padecer alguna dolencia lumbar.

Acciones que pueden causar dolor de espalda

En la siguiente lista encontrarás las acciones más comunes que pueden causar dolor de espalda.

  • Transportar, levantar o empujar un objeto pesado con una postura incorrecta.
  • Estar sentado con una mala postura.
  • Permanecer de pie -sin caminar- durante un tiempo prolongado.
  • Dormir con una postura incorrecta o que fuerce la espalda.
  • Estiramientos demasiado prolongados.
  • Realización incorrecta de ejercicios.

Asimismo, la vida sedentaria -tan extendida en la sociedad actualmente- es otro de los desencadenantes de muchas dolencias, como el dolor lumbar.

Además de estas actividades, el dolor de espalda puede venir precedido por trastornos de diferente tipo. Algunos ejemplos son los siguientes:

  • Distensión muscular o de ligamentos: Un mal movimiento brusco, levantar objetos pesados de manera incorrecta o una hiperextensión puntual puede llegar a ocasionar una distensión muscular. En el caso de que no estés en una buena forma física, esto puede producir dolorosos espasmos musculares.
  • La ciática: Es una de las dolencias más frecuentes, ubicada en la parte inferior de la espalda que se extiende a todo el nervio ciático a través del glúteo. Puede producirse por una poca elasticidad del nervio, una hiperextensión o una sobrecarga, entre otras causas.
  • Hernia discal: La fractura o rotura de los discos intervertebrales es otra de las causas más comunes del dolor de espalda. Esta aflicción está asociada, generalmente, al paso del tiempo, pues los discos se vuelven menos flexibles y más propensos a romperse.
  • Otros trastornos: La osteoporosis, artritis o escoliosis pueden derivar en dolores agudos en la zona lumbar. Este tipo de trastornos tienen una mayor gravedad y requieren de una atención médica periódica.
La amplia mayoría de personas que padecen de dolor lumbar no requieren de una cirugía, sin embargo, quienes lo necesiten pueden estar tranquilos, pues las técnicas son cada vez menos invasivas. (Imagen: Pixabay 5308969 / Mohamed Hassan)

¿Cómo prevenir el dolor de espalda?

Como es comúnmente dicho: Mejor prevenir que curar. Pese a que una gran parte de la población sufra y/o sufrirá dolor de espalda a lo largo de su vida, existen ciertos hábitos que pueden prevenir el dolor lumbar.

Hábitos para prevenir el dolor de espalda

Aquí podrás recordar que a través de sencillos gestos puedes evitarte muchos problemas. Generalmente, son hábitos sencillos que no requieren esfuerzo alguno y que, de cara al futuro, te evitarán dolores de espalda severos.

  • Hacer ejercicio semanalmente: Activar el cuerpo a través del ejercicio reporta grandes beneficios, como el mejor funcionamiento de los músculos y ligamentos. Esto, contra la cultura del sedentarismo, previene infinidad de dolencias causadas por las rutinas de oficina, trabajo, clase o estudio.
  • Mantener una dieta sana: Una buena alimentación es la base de una buena salud, en ámbitos generales. Si tenemos una dieta sana, nuestro cuerpo estará provisto de todas las vitaminas, proteínas y nutrientes necesarios para que los músculos, nervios y huesos estén sanos.
  • Evitar largos períodos con la misma postura: En la oficina o en clase es difícil salir a dar un paseo, pero si es posible cambiar cada X tiempo de postura. Acciones tan simples como ir al baño o tomarse un descanso en el que pases de estar sentado a estar de pie ayudarán a que tus músculos no se atrofien con facilidad.
  • Mantener posturas correctas: Qué sorpresa, ¿verdad? Parece obvio, y de hecho lo es, pero suele olvidarse. Apoyar la espalda correctamente cuando se está sentado o mantenerse erguido cuando se está de pie son gestos sencillos que te evitarán dolencias futuras.
  • Contar con buenos soportes: Si estás obligado a permanecer sentado durante un largo período de tiempo, es vital que cuentes con una silla ergonómica que, preferiblemente, cuente con un soporte lumbar. Además, si trabajas desde casa el invertir en una silla de calidad te evitará futuros problemas.
La gran mayoría de dolores de espalda se pueden evitar a través de hábitos sencillos y sanos en el día a día. (Imagen: Unsplash xWlsYJU4ynE / Sasun Bughdaryan)

¿Qué síntomas tiene el dolor de espalda?

No todos los dolores lumbares son iguales. Con ello, cada conjunto de síntomas suele indicar un tipo de trastorno u otro, de mayor o menor gravedad. Asimismo, la intensidad puede ser variable dependiendo de la persona que lo sufra y puede llegar afectar de manera severa a la movilidad de la persona que lo sufre.

Síntomas más comunes del dolor de espalda

En esta lista encontrarás los síntomas más extendidos al sufrir dolor de espalda. Con todo, puedes padecer dolencia lumbar y no encontrar el síntoma en esta breve lista. Así, estos síntomas son los que indican alguno de los muchos trastornos extendidos a día de hoy.

  • Dolor punzante en una zona localizada
  • Molestias musculares en los laterales
  • Dolor severo que se extiende hasta la pierna
  • Hormigueo
  • Dolor intenso (constante o intermitente)
  • Quemazón
  • Etcétera

Atendiendo a los diferentes síntomas, como hemos comentado anteriormente, siempre es recomendable acudir a un médico para que realice un diagnóstico completo sobre lo que sucede. Tras esto, el médico te podrá indicar los pasos a seguir para tener un tratamiento adecuado que te libere de tu dolor de espalda.


Cómo curar el dolor de espalda

En la gran mayoría de casos, el tratamiento para curar el dolor de espalda no requiere de intervención alguna. De hecho, los especialistas no suelen recomendar el reposo total en cama, sino intentar hacer una vida lo más normal posible mientras dura el tratamiento.

Al acudir a la consulta de tu médico, es posible que te recete analgésicos para paliar el dolor o anti-inflamatorios si prevé que se trata de un problema muscular. Con todo, es importante que recuerdes que nunca es recomendable auto-medicarse, ya sea para tratar tu dolor lumbar o cualquier afección. Siempre consulta a un profesional.

Tras visitar a un especialista, lo más usual suele ser acudir a un fisioterapeuta que, diagnóstico en mano, aplique técnicas para la relajación muscular o su fortalecimiento. Suelen utilizar termoterapia, ultrasonidos o electroestimulación acompañados de masajes en zonas localizadas de la espalda.

En ocasiones el dolor de espalda solo puede ser liberado a través de la cirugía. Lo positivo de esto, para todas las personas que tienen miedo a las operaciones, es que las cirugías han evolucionado mucho. Actualmente, existen técnicas poco invasivas que permiten una recuperación rápida y una estancia muy breve en el hospital.

¿Qué te ha parecido?

0 / 5

Your page rank:

EGP Neurocirugía

EGP Neurocirugía

Amplia experiencia en diferentes areas de la neurocirugía

Comentarios

8 Responses

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *